martes, 15 de junio de 2010

200 일 새로운 시작 [FanFIC by Naomi Hiwatari] [BiHo]



What up people?... :) Estoy muy feliz porque en esta ocasion subo un REGALO que me hizo mah dir Koi Nao shi ♥ Es un fan fic motto bello... de algunas cosas que han sucedido en Metropolis... Llore, grite, me babie... oow... el Biho es amor... nunca antes habiamos pensado que se pudiera dar y si... si se puede verdad nao? hahahaha x3.. Gracias a ti este BiHo es el mas especial, naughty y bello que he leido en toda mi vida... T-T Te quiero muchisimo Koi mia.. Gomapsuminda.. por estos 100 dias... y 200 de ellos... :3 Saranghe bella ♥



Titulo: 200 새로운 시작

Autora: Naomi Hiwatari

Conociendo mis límites

Era un nueva tranquilidad para mi persona, ser capaz de poder manejarme solo. Aunque me había costado más de un ruego, y una posterior exigencia, JiHoon había cedido que me fuera solo al hospital y él fuera a la universidad.

Aunque, a un paso lento, podía caminar. En mi pierna izquierda ahora solo había una venda la cual me mantenía aún sujeto a este objeto odiado que llamaba muleta. Intente ignorarla mientras que distraídamente observaba las pulposas vidrieras, sin fijarme nada en específico.

Mas me quede inmóvil cuando en aquel pulido vidrio se reflejo mi rostro. Entrecerré mis ojos viendo claramente aquella marca que me cubría la piel cerca de mi mejilla.

Aunque lentamente, había asimilado todo aquello que había ocurrido durante semanas. Sabía que de nada valía lamentarse, porque todo hecho estaba concreto… Y si me quedaba lamentando solo causaba más molestias… Pero mi mente se repetía una y otra ves, todas aquellas molestias, gritos, mi cuerpo masacrado… El impedimento de tomarme hasta hace poco… ¿Cómo podía quererme así?

-¿Yunnie?-

Al escuchar mi nombre, por inercia me volteé y sonreí lentamente al ver quien me había llamado. Su reacción no se hizo esperar, y me abrazo de golpe como era su costumbre. Intente mantenerme bajo control, pero inevitablemente mi cuerpo se tenso con solo sentir su tacto y se separo disculpándose.

-Tranquilo Boo, estoy mucho mejor- Dije moviendo una mano para restarle importancia al asunto.

-Se nota hyung… Hasta tu pierna esta mejor- Señalo de inmediato.

-Si… Yo… Boo por tu consejo de la otra vez… Gracias, me fue de mucha ayuda-

No era una persona de avergonzarme. Pero cuando se trataba de temas de aquella índole con amigos me avergonzaba expresar algo así de mi intimidad. Pero sus labios se curvaron completamente haciendo un “¿Ajám?” y parpadeo varias veces en un gesto muy suyo.

-Ohhh debes contarme- Me estiro del brazo cuando hablaba emocionado -¿Puedes Yunnie? ¿Puedes?- Entonando su peculiar voz y meciéndose puso su mejor cara de cachorro.

Solté una carcajada sosteniendo sus manos.

-¿Así compras a Takumi-san?-

Tapo sus labios con una mano mientras se reía.

-Puede ser ¿Funciono aquí?-

-Puede ser- Conteste con su misma respuesta, gire mi cabeza viendo hacía un bar -¿Te parece si tomamos algo?-

-¡Si!-

Incapaz de descuidarse en algo, me quito el bolso que cargaba y me dedico especial atención. Me mordí el labio sin poder definir exactamente el estado que me provocaba todo esto. Por un lado principal, me arrepentía que aquella tarde cuando me encontré con JaeJoong estuviera aun en tan mal estado. Él parecía no olvidarlo.

La moza nos dio un asiento al lado del ventanal, en una pequeña mesa de a dos y nos sirvió de inmediato. De las dos pequeñas tazas el vapor subía y las tartas parecían deliciosas.

No afronto el tema al principio, me comento sobre varias situaciones de la universidad, algunos problemas suyos y sobre todo que estaba feliz de haber vuelto un tiempo por Corea. Inevitablemente en un momento note aquella joya en su dedo de compromiso.

Sonreí apenas acariciando con un roce la pulsera de mi muñeca. Aunque no había ninguna promesa detrás de él, ese era el indicio de un nuevo comienzo para ambos.

-Dime que piensas Yunnie- me miro insistente y reí -¿Pudieron hacerlo?-

Corte con mi tenedor el pedazo de tarta, recordando lo que había pasado la semana anterior.

-Si, aunque fue todo un drama antes- Masculle pasando mi mano por mis cabellos dejándolo hacía atrás.

-Pues, no suenas nada feliz-

Levante mi cabeza viéndolo y sonreí un poco.

-Es difícil cuando la persona que amas sufre por tonterías tuyas-

JaeJoong chasqueo sus dientes, obviamente no estaba de acuerdo con algo de lo que había dicho.

-Dudo que para Bi sean tonterías YunHo- Sentenció.

Oh, se trataba de eso. Lleve la taza a mis labios tomando tranquilamente bajo la atenta mirada oscura.

-Lo peor que hay… Es ver sufrir a quien amas, más aun cuando el causante eres tu- Suspiré apoyando mi codo en la mesa –Pero ¿Sabes Jae? Soy un egoísta también- Él me miro callado dándome espacio para hablar –Porque a pesar que se que tengo un cuerpo ultrajado… Que no puedo caminar bien y mi rostro tendrá esto para siempre- Pase mi mano por la cicatriz del rostro –No soportaría estar sin él… Porque ya eh sentido lo que es la vida sin JiHoon, y sin él… No puedo vivir- Negué con mi cabeza con total frustración.

Incapaz de derramar una lágrima más, me contuve mordiéndome el labio. Y mi amigo me observo con una sonrisa prácticamente materna.

-Eso es porque lo amas de verdad YunHo…Y creo que haces bien. Bi no te quiere lejos de él por eso te busco desesperado, a pesar de lo que pasaron quieren seguir juntos. Es porque hay algo demasiado fuerte entre ambos. Además…- Con una mano corrió la mía de mi rostro –No te queda nada mal eso- me expreso guiñándome un ojo.

Reí forzadamente negando con la cabeza.

-Gracias por el intento de ánimos- Fui sincero tomando otro sorbo de mi café.

-Te digo la verdad YunHo- Me observo serio frunciendo su ceño –Cuando te conocí, recién habías llegado a Japón y siempre te dabas a relucir por tu carisma, no solo por tu físico. Aun ahora que has salido de una situación horrible te ves bien.-

Esta ves sonreí con sinceridad, porque sabía que el buscaba no mentirme. Aunque si me avergonzaba sus palabras.

-A todo esto hyung… ¿Cuanto tiempo llevas con Bi?-

-¿Eh?- Pregunte sorprendido por el repentino cuestionamiento.

-Me dio curiosidad, porque inclusive viven juntos-

Parpadee dándome cuenta que eso no me había fijado desde hace mucho.

-El seis de Febrero cumplimos los cien días- Hice memoria sacando fechas –Y ahora… ¡Oh! –Exclame ahogadamente –Hace tiempo que deberíamos haber cumplido los doscientos… Aunque-

-¿Aunque?-

Suspiré mirando hacía la taza casi vacía.

-En aquel momento… Para alejarlo de mí, termine nuestra relación. Fue la única forma de convencerlo de que no me buscará. Pero tuvo un efecto diferente- Reí con amargura –En el momento que desperté… Fue cuando volvimos a ser pareja-

-Oh…- Susurro Jae sin saber que más decir, y no podía culparlo. Toda aquella situación había sido densa y horrible –Entonces festeja a doscientos días un inicio-

-¿Eh?-

Mi amigo sonrío ampliamente entusiasmado con su propia idea que no comprendía.

-Ya que no pudieron festejar sus doscientos días… Haz algo por eso y un nuevo comienzo juntos ¿Neh?-

Lo miré inseguro, porque en mi pecho aun sentía la necesidad de agradecerle de mil formas posibles al hombre que me acompañaba. Rodee un poco la taza a estas alturas ya vacía y suspire.

-¿Qué podría hacer?- Pregunte derrotado.

Boo hizo un signo de victoria y coloco un dedo en sus labios pensando.

-¿Cocinarle algo?-

-¿Cocinar?- pregunte incrédulo y me reí –Lo dudo, Jaejoonie bailo, no cocino. Aunque aun no puedo hacerlo- Recordé de inmediato mi tobillo vendado.

-¡No es muy difícil! Podría ayudarte y darle una cena especial a Bi hyung.-

Si algo debía rescatar, era que la única ves que había cocinado era en Corea hace bastante. Además de que él se había encargado de alimentarme y servirme en ese tiempo.

-Cocinar no suena tan mal- Murmuré aunque aún preocupado de la idea –Se cocinar medianamente… Pero ¿Qué podría ser especial?-

-Déjalo en mis manos.-

E aprendido a vivir de tu aire

Tenía aproximadamente una hora para terminar el pastel y ponerlo en el horno antes de que llegara mi pareja. Deje la crema lista a un costado, mientras que siguiendo las indicaciones de JaeJoong. La masa en el bol se pegaba a los costados, así que arremangándome la camisa metí la mano en la sustancia pegadiza.

Aun tenía cierta duda y nerviosismo de lo que estaba por hacer, jamás había estado en una relación hasta el punto que ahora vivía. Y en cierta parte, eso me asustaba. Me hacía preguntarme si lo que había ocurrido era el precio de nuestra felicidad.

Cuando unas manos me sujetaron la cintura. Me quede paralizado en el momento, pero la supresa no duro mucho cuando aquel aroma tan característico de él me lleno los sentidos.

-JiHoon llegaste temprano-

Aunque toda mi sorpresa acababa de irse al caño, ya que aun estaba con la ropa de calle y a mitad terminar el pastel. Me sentía bien con sus brazos a mí alrededor.

-Estabas muy concentrado, no me escuchaste entrar-

Mas allá de no haber sido una pregunta, su tono de voz me alerto de un cambio que me dejo mudo por unos instantes.

-Lo siento amor, estaba distraído cocinando-

-¿Cocinando? Eso es raro en ti YunHo.- Su tono en ningún momento cambio de tonalidad, y sus labios se dirigieron a mi cuello empezando a besar lentamente mi piel.

Me estremecí apunto de sacar mis manos de la comida para detenernos un segundo, pero sus manos se posaron sobe las mías.

-JiH-…-

-Sigue, parece que de repente te gusta la cocina así que no te detengas por mí-

-No es eso…- Susurre por lo bajo, intentando concentrarme en la masa espesa en el bol, en ves de la sensación de escalofríos que me recorría toda mi espalda.

Se adjunto más a mi cuerpo, sosteniéndome con firmeza y mordiendo en aquel punto sensible detrás de mi oreja. Apreté con fuerza la sustancia semi viscosa entre mis manos soltando un suave suspiro.

Seguramente porque con anterioridad estaba pensando en algo así, o que extrañaba la forma de tocarme de JiHoon lo cual me tenia con las sensaciones a flor de piel.

-Estas muy sensible ¿Por qué será?- Me mascullo mordiendo mi lóbulo.

Me vi en la necesidad de dejar del lado el bol para sostenerme de la repisa de la cocina y suspirar. Sus manos no estaban quietas y descendían por mi vientre. Pero no… Había algo raro, me volteo y juntándome con fuerza empezó a devorar mi boca. Con las manos sucias me aferre a su camisa, mientras que él me levantaba sentándome en el mesón acomodándose entre mis piernas.

Mi cuerpo temblaba sin poder contenerme por la mezcla de sensaciones, solté un quejido ahogado y busque separarme de él.

-¿Qué sucede?-

Su voz sonó lastimosa, y el dolor en sus ojos me lo confirmo. Algo andaba mal, suspire abrazándolo con fuerza sin moverme de aquella posición.

-¿No lo deseas YunHo?-

Con mis ojos cerrados suspiré, mientras que acercaba mis labios a los suyos y lo besaba superficialmente con una sonrisa de tristeza.

-Deseo ser tuyo siempre… Pero no de esta forma. No cuando estas enojado conmigo y lo hagas por molestia-

Sus ojos se abrieron sorprendidos y me miro mordiéndose el labio. Antes de esconder su cabeza en mi hombro, con miedo a que me rechace, lo envolví con mis brazos lentamente y apoye mi cabeza en la suya.

-Quería… Ir a comprar unas cosas para cenar así que me escape un rato de la universidad y…Te vi… Abrazando a un chico de la universidad… Luego, ambos entrar a un bar-

Sus palabras hicieron eco en mis oídos, y como si fuera una fotografía fue pasando por mi cabeza cuando me encontré con JaeJoong.

-¿Un chico de cabello negro? ¿Piel blanca?- Pregunte para cerciorarme, él frunció su ceño.

-¿Me lo estas preguntando en serio?- Bufo separándose por completo de mi y dándome la espalda.

-¡JiHoon!- Exclamé de inmediato buscando alcanzarlo, por lo que me baje de la repisa sin tomar en cuenta mi pie. Lo que me dejo en el suelo sin oportunidad de pararme –JiHoon-

No se movió de su lugar, solo me miro por el robillo de sus ojos con los brazos cruzados en su pecho. Y aunque esto parecía ser de lo peor, ahora comprendía la actitud de mi pareja conmigo.

-Amor… Se llama Kim JaeJoong… Lo conocí cuando llegue a la universidad y solemos encontrarnos de ves en cuando… Yo… Le tengo mucha confianza- Empecé aclarando, pero la mirada de Bi no parecía ceder –Con él… Hablé sobre el que no me podía entregar a ti… Lo… Él me aconsejo que pudiera hacer… Pero por sobre todas las cosas, me recordó… Que cuando estaba contigo no era sexo... Que a diferencia… De aquella vez, contigo me volvía uno y me hacías el amor- Apreté mis puños en el piso, con mi rostro totalmente sonrojado.

-YunHo…-

Escuche su voz cerca, pero no levante la cabeza. Me mordí el labio inferior, porque todo lo planeado para esa noche ya no me importaba.

-Quería sorprenderte hoy… Agradecerte por los doscientos días que… Aunque no llegamos a cumplir nos dejaron hacer un nuevo comienzo… Jae solo me aconsejo que pudiera cocinarte y-…-

Apenas levante la cabeza para mirarlo su boca sello la mía, que a diferencia de lo anterior sus manos acariciaron lentamente mis mejillas y sus labios, acompasados saboreaban con ternura los míos

Me sostuve de sus muñecas dejando pasar a su lengua a mi cavidad, gire mi cabeza apenas profundizando el beso mientras que gemía con sutileza por las pequeñas corrientes de placer que me brindaba su lengua frotándose contra la mía.

-JiHoon…- Suspiré cuando se separo, aunque no lo suficiente, nuestros alientos se mezclaban aun sobre mis labios –Lo siento… Jamás quise que mal pensaras o-…-

Nuevamente me callo con un beso, pero esta ves al tomar distancia tenia una pequeña sonrisa suave.

-Perdóname a mi…Estoy tan paranoico, con todo lo que paso… La idea de tenerte lejos…-

Lo atraje hacía mi abrazándolo con fuerza, y buscando besarlo de nuevo. Porque era un adicto a su sabor, y no tenía vergüenza de admitir cuanto necesitaba su toque en aquellos momentos. Cuanto necesitaba sentirlo y volverme uno con él.

Con pasión mordía su labio inferior, delineándolo con mi lengua y enredando mis dedos en su cabello desordenado hasta esos momentos. Entreabrí mis ojos deleitándome con el panorama de mi pareja, mientras que sus manos buscaban desprenderme la camisa que en segundos termino tirada por algún lado de la cocina.

Me recostó sobre los fríos mosaicos del suelo que me hicieron encorvar al sentirlos contra mi piel caliente. No dejo de besarme a pesar de ello, tocando mi pecho sin escrúpulos y presionando deliciosamente mis pezones.

-Ji-hoon…- Suspiré en voz baja tirando un poco mi cabeza hacía atrás.

Él me sonrío ocupando sus dientes donde con anterioridad estaban sus manos, dobles mis rodillas haciendo caso omiso al dolor del tobillo perdido por su calor. Estirando mi mano tratando de retener los gemidos que empezaban a sonar más fuerte, toque un liquido en el suelo. Sonreí de lado.

Relamiéndome los labios, lo deje a Bi en mi lugar, sentándome en sus caderas. Me modi el labio con lujuria sacándole aquella polera que se apegaba perfectamente a su pecho y me encorve apoyando mi frente con la suya.

-Parece que el pastel que te preparaba nunca podrá ser… pero…- Mi mano manchada de crema la pase por todo su pecho ante su mirada atenta –Podemos disfrutarlo de otra forma- Susurré excitado.

-YunHo…- Mi nombre jamás se escucho tan sexi con aquella voz gruesa y ronca.

Pase mi lengua por su marcado pecho, jugando en varias zonas que conocía de antemano como sensibles. Dejándome que sus jadeos de placer me incitaran a seguir, el sabor semi salado de su piel se mezclaba perfectamente con la dulzura de la crema. Pero más haya de mis juegos, podía sentir su entrepierna dura debajo de mi.

Suspire cuando por reflejo me moví sobre él, rozándonos a través de la tela del pantalón. Solté un suspiro tirando hacía atrás sin dejar de pasar mis manos con aquel semilíquido por su cuerpo.

Sus manos se sujetaron por la cintura marcándome un ritmo como si ya se encontrara dentro de mi cuerpo.

-JiHoon-

Busque sus ojos y juntamos nuestros rostros mientras que sus dedos con habilidad desprendían mi pantalón. Pero no quería que esta vez este centrado en mí, al contrario al besarlo nuevamente me acomode arriba suyo para seguir dejando pequeñas marcas en su piel.

Me detuve en su vientre mientras que bajaba sus jeans junto a los boxers negros, provocándole un suspiro.

-YunHo… Por favor.-

Su ruego solo me provoco una sensación placentera. No quería termina el juego así, miré de reojo a la crema del bol y sin pensarlo lo tomé.

-Vamos despacio amor-

Di vuelta el contenedor, dejando que lentamente la comida cayera en Bi, que ante el contacto se retorció. Me corrí para tener un mejor acceso, y pase mi lengua sintiendo su sabor mezclado con el dulce. Primero un toque en la punta, para ir descendiendo hasta la base y subir nuevamente repitiendo varias veces aquel proceso.

-Yun-… Yun…Ho…-

Ante su gemido reí por lo bajo, separándome y soplando cerca de su ingle para pasar mi mano por aquella zona intima. Con la punta de mis yemas subí por su extensión en una caricia apenas factible y provocadora. Para luego, con gula meter aquel pedazo de carne en mi boca por completo. Bajando y subiendo a un ritmo muy lento.

Aquel dulce empezaba a tornarse algo salado, pero JiHoon me separo de él atrapando sus labios con los míos mientras cambiaba de posición. No fui consciente hasta que escuche su “quiero hacerte disfruta también”

Solté un gemido ronco cuando su lengua calida pasó por mi sexo hinchado. Mientras que mi cuerpo temblaba por las descargas de placer, volví a tomar su miembro en mi cavidad quedando en una posición de sesenta y nueve.

Su aliento, labios y calidez que me transmitía me estaba enloqueciendo, mientra saque con el pulso acelerado intentaba seguir con mi anterior trabajo Me tocaba pasando sus dedos también por mi parte trasera rozando mi entrada.

No pude contenerme por mucho tiempo, mi vientre quemaba con fuerza y soltando su virilidad solté un gemido ronco al momento de expulsar mi semilla. Me encorve con pequeños espasmos que me sacudieron y con algunos gemidos que intenta reprimir tapándome la boca. Bi me miró relamiéndose los labios gustosos por mi orgasmo.

Pero lo atraje hacía mi por el cuello colocándolo arriba mío, mientras que en nuestras lenguas se juntaba aquel peculiar sabor que nos combinaban. Él estaba aun excitado, y no tenía intenciones de detenerme aún.

-Te necesito…- Susurré en su oído con una voz ronca que se mezclaba con mis jadeos.

JiHoon me beso salvajemente mientras me recostaba nuevamente. Me abrace a su cuello mordiendo la piel que se me exponía, cuando un grito de placer y dolor me dejo inmóvil cuando un dedo se abrió paso en mi interior. Mis uñas se aferraron a él cuando sentí aquella incomodidad al mover dos dedos en forma circular haciéndome imposible reprimir quejidos y suspiros.

-Te quiero… Te necesito dentro…Hazme tuyo-

Escuche un suspiro de sus labios buscando mi mirada, y apenas hicimos contacto me susurro un “te amo” antes de besarme con ternura. Su voz sincera transmitiéndome sus sentimientos, era todo lo que necesitaba para ser feliz.

Una ahorcada de placer con un punzante dolor me recorrió todo el cuerpo. Mi respiración se agito de golpe y como pude me sostuve de él.

-¿Estas bien amor?- Su cuerpo vibraba junto con el mío.

-S-Si… Solo…Dame un segundo- Mi rostro ardía, al igual que todo mi cuerpo.

Aquella intromisión me era al principio tan deliciosa como dolorosa, pero mis sentimientos me tenían enloquecido por solo hecho de ser JiHoon quién me tomará. Cuando estuve más cómodo asentí, moviendo un poco mis caderas para comenzar el vaivén.

Lento, profundo, con delicadeza… Mi cuerpo se torcía cedido por el placer. Su cadera chocaba con fuerza en mi intimidad y sentía como con cada embestida me sacaba cualquier punto de razón haciéndome gritar del placer que me provocaba. Entraba y salía con fuerza, y contraje mis piernas logrando una fricción más placentera para ambos.

Ya no quería pensar más, me entregue directo al placer carnal y emocional que me atraía de ser uno.

Con cuidado, sus brazos me levantaron del suelo dejándome que mis piernas se enredaran en su cintura y sin que saliera dentro mió se paro.

-JiHoon- Susurré con voz débil, él me beso los labios.

-Tranquilo… Iremos al cuarto, porque te lastimarás en el suelo-

¿Lastimarme? Siendo uno, no sentiría inclusive si me estuviera apunto de morir –Apresúrate- Susurré en su oído apegándome totalmente a su cuerpo más grande.

Pero en cuanto empezó a caminar, me provocaba gemidos involuntarios y suspiros. No podía aguantar estar quieto, y moví mi cadera hacía la suya frotándome apenas. Vibro de inmediato y se quedo quieto un rato sosteniéndome de la cintura.

-YunHo… Si no te quedas quieto… No me acordaré que tenemos una cama… Y te haré el amor contra la pared-

-No sería mala idea- Le contesté con picardía y Bi soltó un jadeo cuando insistí moviéndome sobre él.

-¡YunHo…!-

-Esta bien, me quedo quieto- Le prometí aferrándome lo más que podía a su cuello.

Cerré mis ojos mientras que me centraba en aquella exquisita sensación que me recorría de los pies hasta la cabeza. Suspiré cuando con cuidado me dejo caer sobre el colchón saliendo de mi interior y gemí de molestia.

Sin perder tiempo, se acerco hacía mi besándome los labios, luego la mejilla y subiendo por la cicatriz de mi rostro hasta mi ojo izquierdo. Y de repente sentía que me ahogaba, porque toda aquella dulzura que me demostraba con sus toques me hacían perder la razón y me daba miedo levantarme y descubrir que no es él quien me estaba tocando así. Pero yo sabía que era JiHoon… Mi JiHoon… Porque nadie más podía hacerme sentir tanto placer con solo unas palabras como el “Te amo” que ahora susurraba a mi oído, o aquel aroma masculino que se fundía con nuestras esencias.

-Nan yeong-wonhi dangsin-eul salanghabnida… Gamsahamnida JiHoon…-

-Saranghe YunHo-

¿Promesas? No las necesitábamos, solo me bastaba con ver a los ojos a mi pareja para saber que era lo que sentía y me quería decir. Porque él siempre había sido sincero conmigo, porque siempre me había transmitido su incondicionalidad y amor.

Entro nuevamente en mi cuerpo, pero esta vez de forma más tranquila se movía embistiendo mi cuerpo mientras que nos besábamos y mientras mis manos acariciaban su cabello y la suyas recorrían mi rostro.

Nuestros alientos se mezclaban entre jadeos y gemidos incomprensibles. Solo podía diferenciar nuestros nombres entre las palabras incoherentes. Mientras que su ritmo se aceleraba, mi corazón golpeaba con fuerza y mi piel ardía.

Me mordió el labio inferior y nuestros gemidos se volvieron más roncos cuando estaba llegando el momento. Bi fue el primero en exclamar mi nombre de golpeé cuando sentí su semilla invadirme y provocarme mi propio clímax.

Mi cuerpo se corvo hacía atrás mientras que JiHoon respiraba agitado abrazado a mi cintura. Toda la habitación quedo en silencio, solo se escuchaba las dos respiraciones alteradas y en mis oídos retumbaba mis palpitaciones.

Cerré mis ojos intentando regularizar mi pulso, y sonreí cuando su mano acaricio mi rostro. Estando así con él, se me hacía difícil de creer que haya podido sobrevivir ese tiempo sin él.

-Perdón por… Haberte arruinado la cena-

Bi podía ser alguien tan increíblemente dulce como salvaje, reí enternecido por su cara de culpa y bese su mejilla negando con la cabeza.

-Esto fue mejor que cualquier cena…-

Apoyo su frente con la mía cerrando sus ojos y abrazándome por la cintura, mientras que se nos acomodábamos correctamente sobre la cama. Acomodándome en su pecho, podía sentir el palpitar profundo de mi pareja, que era una suave melodía para mis oídos.

-Gracias por todo…- Susurré viéndome en la necesidad de expresarle en mil formas mi eterna gratitud. .

-No YunHo… Disculpa por no recordar los doscientos… días… Y Dudar-

-Babbo- Eleve mi cabeza para poder verlo y besarlo –Por mi…- Me callé cuando me miro severamente antes de echarme la culpa y suspire –Por situaciones del destino… Jamás pudimos cumplirlos…Quería, que este fuera nuestro… Nuevo comienzo amor-

Me miró sin perder aquella pequeña sonrisa, y asintió.

-Entonces… Festejamos que… A doscientos días, tengamos un nuevo comienzo ¿Me permitirás estar a tu lado?-

-Siempre… Y por todo el tiempo que quieras- Susurré contra su rostro embelezado por su voz.

-Entonces te quedarás conmigo para siempre- Me contesto como si fuera un secreto.

Reí buscando sus labios para fundirnos en un beso lento. ¿Para que preámbulos en nuestra relación?

No me importaba nada más, porque sabía que nuestro amor era una guerra. Que había traído dolor, pero… No podía apagar todo lo que nacía en mi pecho por él. Perdón por amarte así JiHoon.

Fin…

No hay comentarios:

Publicar un comentario