Well, creo que este es el primer one shot que termino asi en todos los tiempos que llevo queriendo hacer fics... y no es porque no pueda explayarme si no porque suelo ser tan random que se me va el avion hahaha... weno... espero les guste esta extraña cosa que inicio con un sueño que tuve... y si... si soñe parte de lo que van a leer a continuacion.. no todo porque si no yo estaria probablemente en un manicomio o recibiendo terapia ardua para sacarme el trauma... menos mal que escribi esto algo drogada con dulces...
¡¡Besos a todas mis bellas amigas!! ♥ I love u all mai dirss~
enjoy :D
-¡Es suficiente Juan Pablo! ¡Por mi te puedes mudar a China y si te apareces frente a mi otra vez, te mato cabrón!
Colgué el teléfono enfurecida, era definitivo que este no era mi día, primero se me hizo tarde para llegar al trabajo, un niñato endiablado me había metido el pie en el autobús, seguido de que la impresora de la oficina se averío dejándome sin impresiones al menos por esta semana, por ende la encargada en turno quizo culparme, dejándome horas extras sin paga y finalmente a mi ex se le ocurre hacerme una escenita estúpida, lo último para hacer este día un verdadero desastre.
Marcaban las 11 de la noche en el pequeño reloj de pared, estaba sumamente cansada, solo quería que este maldito día terminara ya mismo y uno nuevo diera inicio, un día mejor, uno que me cambiara la vida y me trajera felicidad, si claro, debía estar pidiendo demasiado, suspiré y caminé hacia mi recamara, sacándome la ropa de oficina para colocarme la pijama de algodón, pantalón y camiseta, nada sexy a quien mostrarle.
-Buenas noches mundo…-Balbucie mientras caía rendida totalmente sobre la cama dejándome llevar por la suavidad de las sabanas que me daban la bienvenida al calido mundo de los sueños.
-7:45 AM
El molesto sonido del despertador comenzó a sonar como loco a lo que solo estire la mano para tratar de callarlo sin lograrlo, cayéndome de costado al suelo alfombrado con todo y aparato.
-¡Ah!... Ya, ya cállate de una buena vez…-bramé con voz gruesa sin notarlo apenas, me puse de pie para caminar hacia el baño, pasando quien sabe como entre el alboroto de mi habitación, abrí la puerta del sanitario disponiéndome a hacer una de las necesidades básicas del ser humano, orinar.
Así que tranquilamente me baje el pantalón del pijama, los pantis y me senté en la taza. Cerré mis ojos esperando que saliera todo lo que tuviera que salir pero algo calido me sobresalto abriendo los ojos y mirando hacia mi entrepierna con total aberración y susto.
-¡¡¡¡¡¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!! ¡¿¡¿PERO QUE DEMONIOS?!?!.... –Grite a los cuatro vientos, me puse de pie tomando bastante papel de baño pasándolo por mi abdomen marcado.
–¡¡ABS!! … Dios mío… ¡¿Que me esta pasando?! …
Me toque nuevamente la entrepierna con la otra mano, sintiendo aquello que definitivamente es característico en el sexo masculino… no esto no estaba sucediéndome, caminé hacia el lavabo toda asustada y me miré con asombro en el espejo.
Lentamente llevé una mano a mi mejilla sintiéndola ligeramente rasposa, observé con cuidado mis facciones gruesas, pasando a mis ojos totalmente rasgados y castaños, mi cabello café oscuro ligeramente degrafilado, sumándole a eso un cuerpo descomunal.
-Soy… ¡¡SOY UN HOMBRE!! –Volví a gritar un poco más fuerte importándome poco que fueran a dar las 8 de la mañana. –¡No puede ser… no puede ser! ¡¡Ahhh!!
Corrí hacia mi habitación metiéndome entre las sabanas y aferrándome a las almohadas, no había razón lógica para explicar tal cambio de la noche a la mañana, podía adjudicarlo a brujería de alguna persona envidiosa, pero siendo sincera, ¿Quién en su sano juicio me pondría en semejante cuerpo de castigo?
-No eso no debía ser, tal vez los ovnis habían experimentado con mi cuerpo mientras dormía y entonces me habían transformado en un hombre asiático… Si eso sonaba un poco mas convincente… -Había visto en la tv hace unas semanas, un reportaje sobre abducciones y cosas así que sinceramente me aterraban.
-Ok…Houston, tenemos un problema…y uno muy grande… -Dije en voz alta quitándome las sabanas. –Primero…necesito buscar algo de ropa que me sirva, darme una ducha y tratar de averiguar porque estoy así…
Pensando en eso me puse de pie y me dirigí al armario sacando unos pants holgados y una playera de mi ex que no se porque aún conservaba pero que ahora me venia perfecto. Volví al sanitario donde había ocurrido toda la escena y me quite la ropa con rapidez, era extraño, un cuerpo totalmente diferente al mío y encima… tan agraciado, dios…
Abrí la manija del agua caliente entibiándola con la fría, introduciendo mi cuerpo bajo la lluvia que caía de la regadera, fue un baño rápido, sinceramente no quería lidiar con el asunto despierto en mi entrepierna, pensando que si lo ignoraba se bajaría solo, así que cerré la llave y tome la toalla comenzando a secarme pero aquel seguía insistiendo por atención.
-Ahh! ¿Qué?... ¿De verdad los hombres tienen que lidiar con esto todos los días?... –Exclame poniendo las manos en mi cintura y mirando a mi entrepierna endurecida, suspire y lleve nerviosa una de mis manos hacia dicha parte de mi cuerpo comenzando a tocarme, de alguna manera tenia que bajarse esa cosa…
-Cuerpo Sexy… ahh… perdóname… si… te profano así…ahh – Gemí con voz ronca, al mismo tiempo que mi mano subía y bajaba sobre mi miembro, sintiendo como mi propia humedad iba lubricando la punta, me mordí el labio inferior mientras los dedos de mi otra mano acariciaban la base de mis testículos, no tenia idea de que estaba haciendo, solo actuaba por instinto, moví un poco mas rápido la mano apretando ligeramente hasta que comencé a sentir como las contracciones en mi vientre se formaban llegando al orgasmo inevitable.
-Eso fue... muy diferente también…
Respire agitadamente mientras tomaba un poco de papel limpiando las manchas blancas en mi vientre, me lavé las manos y comencé a vestirme con lo que había escogido, tenia que salir de ahí e investigar todo de una vez por todas.
Tomé el metro y me dirigí hacia mi trabajo, primero que nada debía avisar que estaba enferma o algo, una buena excusa tenia que ocurrirse en mi mente. Luego de transbordar unas cuantas líneas, me baje en la azul, camine un poco más y llegue a la oficina, donde Katherine, la recepcionista me miro con una cara de entre lascividad y coquetería.
-¿En que puedo ayudarle joven? –Menciono acomodándose para recargar su cabeza sobre sus manos juntando sus brazos sobre sus pechos que se marcaban aun más en el escote. Negué con la cabeza internamente y me limite a decirle a lo que venia aunque mi voz sonaba extraña y no iba muy acorde al idioma.
-Busco el… departamento de diseño interno y publicidad…
-Mmm... suba el elevador y… no, mejor debería acompañarlo…. No se ve de este país y tal vez se pierda… -nuevamente sentí su mirada repasarme entero y negué con la cabeza.
-No, no la interrumpo en su trabajo, con permiso… -yo conocía mas que bien ese lugar, por dios, dejar su trabajo por un hombre… bueno… ahora… no soy cualquier hombre… suspire y tome el elevador hasta llegar a la oficina de mi jefe.
Toque la puerta y enseguida se escucho una voz grave decir que entrara y así hice haciendo una leve reverencia que me saco de lugar, ¿Hasta esas costumbres se me habían pegado?...
-Buenos días, ¿En que puedo servirle joven?
-Ahm, erhm… vengo de parte de la señorita Cinthya para avisarle que esta indispuesta para venir a trabajar el día de hoy… -trate de hablar con total calma, buscando en mi mente las salidas a las preguntas que estaban por venir.
-Ya veo, ¿Y porque no se comunico ella misma? ¿Tan grave esta?
-Ahm si, si, no puede hablar, esta internada…
-Espero me informe en que hospital está para enviarle algún detalle por su pronta recuperación… y dígame, ¿Usted es?...y ¿Qué parentesco tiene con mi empleada? –Y ahí, la gran incógnita del día, ¿Quién demonios soy...?
-Soy su… su… su primo político, me llamo… -algo tenia que decir, solo que ahora no podía recordar ningún maldito nombre asiático, podía haber dicho Haido o Ryuichi o algún nombre japonés que se me venían a la mente pero era mas que obvio que nipón no era…
-¡Han!... –Exclame recordando el nombre de aquel chico coreano mecánico de conocida película de autos modificados.
-¿Han?... Ok, mucho gusto, Han, mi nombre es Juan Carlos Oliveira, realmente es una sorpresa, la señorita Orueta nunca menciono que tenia familiares extranjeros, en fin, detalles de la vida, tomaré en cuenta su atención al venir a informarme personalmente sobre esto, dígale por favor que se mejore pronto y que la esperamos por aquí en… ¿Sabe cuando tiempo necesitará de incapacidad?
-Hum… probablemente 1 mes señor… -respondí pensando en una fecha al azar, necesitaba tiempo para regresar a mi forma de siempre.
-Está bien… -dijo firmando un documento que enseguida me entrego. –Aquí tienes, dale esto y que se presente en la fecha acordada, buen día…
Salí de ahí suspirando y sonriendo, lo había hecho, ahora tenía el tiempo necesario para salir de este embrollo en el cual extrañamente estaba metida. Camine por la acera hasta llegar al centro comercial, tenia que comer algo, mi estomago ya rugía por comida, iban a dar las 10 de la mañana y yo no había probado bocado alguno, así que entre de lleno y me formé en la fila del Mcdonalds para pedir un desayuno, en segundos ya lo tenia en la mesa comenzando a comerme el burrito, la ensalada y dándole un sorbete a la malteada de fresa.
-¡Rico! –sonreí y mire de reojo como varias chicas se me quedaban viendo con cara de emoción y se cuchicheaban entre ellas.
-¡Les juro que si es! Si no… ¡Que me caiga un rayo ahora mismo! –alcance a escuchar lo que una de ellas había dicho.
-¡Estás loca Mariela! Tú alucinas a todo lo que tenga ojos de rendija… ¡Ya los ves hasta en el mercado mujer…!
-¡Aishh que no, que no, si es él! ¡Se los voy a probar!
-¡No ni te atrevas, que vergüenza! –Alcanzo a decir otra chica bajita.
Me apresuré a comer, terminando con todo en unos cuantos segundos más, me puse de pie para tirar la basura en el lugar correspondiente y camine alejándome del cuchicheo de aquellas niñas.
-Mmm… ahora… ¿Cómo sabre la identidad de este cuerpo?... ¿Donde debería buscar primero? –Suspire pasando por el cinepolis donde me quede mirando un rato la cartelera, había bastantes películas y la verdad ninguna la conocía, creo que solo Avatar que había confundido con aquella caricatura americana del niño pelón de la flecha en la frente, hasta que una me llamo la atención totalmente.
-¡¡Kyyyyaaa!! ¡Es bi! ¡Es bi rain! ¡Se los dije estúpidas!
Gire mi rostro hacia donde provenía aquel chillido mirando a las chicas que minutos atrás había visto en el comedor de la plaza, una de ellas me apuntaba con el dedo toda emocionada y corría hacia a mi, mirándome casi con lagrimas en los ojos.
-¡Bi!... ¿Si eres Bi Rain verdad?... ¿Qué haces aquí en nuestra ciudad?… dios no lo puedo creer… -exclamo la chica haciendo un mar de preguntas, que no entendía del todo.
-Di-disculpa… ¿Sabes quien soy?
-¡Pues claro que se! Eres el super astro del KPOP y además eres actor!
-¿Kpop…. Actor…?
-Aishhh Bi… ¿Estás jugando verdad?... ¡Mírate ahí está el cartel de tu película! –entonces la chica me hizo girar enseñándome el promocional donde efectivamente estaba el cuerpo y el rostro que tenia ahora mismo, había dado en el blanco, gracias a esta chica ahora sabia quien era, pero ahora lo otro importante es saber, ¿Donde demonios está mi verdadero cuerpo?
-¿Cómo es que sabes español? –me miro emocionada esperando por una respuesta.
-Ahm Clases, de uno del staff que es de por acá…
-Ohh que envidia…
-Bien, debo irme…
Abrace a la chica dándole las gracias por la información dejándola bastante conmocionada y me apresuré a una de las cabinas de Internet que rentaban en uno de los locales de la plaza, tenia que averiguarlo todo sobre mi persona. Me senté frente a la maquina y abrí ese buscador tan conocido y suspire antes de teclear en el espacio correspondiente.
-Bi… Rain… -Escribí por fin dándole enter, casi de inmediato me aparecieron paginas con información en bastantes idiomas, muchas fotos e infinidad de videos, no se cuanto tiempo exactamente estuve ahí metida, pero fue el suficiente para darme cuenta que estaba en un lío grande, el chico era una figura publica muy importante en Corea del sur, incluso tenia fans en México y en el continente americano, también había sido seleccionado como una de las personas mas influyentes del mundo hace unos años, incluso era un actor reconocido por sus novelas, películas, y encima era un buen cantante y excelente bailarín.
-¿Hay algo que no puedas hacer bien eh cuerpo?... –me reclame a mi misma y negué con la cabeza, era definitivo tenia que conseguir un boleto de avión hacia Seúl esa misma semana.
Varios días habían pasado hasta que por fin luego de haber reunido el dinero ya estaba en el aeropuerto con boleto en mano y una pequeña mochila con unas cuantas cosas dentro de aseo personal y unas mudas de ropa que había comprado en la departamental. Todo estaba listo, ya mismo partiría hacia mi destino, pensando a que cosas me tendría que enfrentar por allá, primero que nada, la terrible barrera del idioma, tenia que hacer buen uso de mi ingles si quería sobrevivir en un país totalmente diferente al mío, esperaba que algún día el español también fuera un idioma universal.
Ya una vez dentro del avión me acomodé el gorro y los lentes oscuros que llevaba, no quería ser reconocido de nuevo y causar escándalo en las alturas, así que me abroche el cinturón de seguridad y me dispuse dormir al menos todo lo que durará el vuelo.
Horas, minutos y segundos habían transcurrido hasta que por fin abrí los ojos, chocando contra los de un chico que me miraba sonriente y mucho muy de cerca.
-¡Ahh…Bi hyung! ¡¿Qué haces aquí?! –dijo el chico sentándose a mi lado en el asiento vacío, me quite los lentes lentamente, preguntándome como diablos comenzaba a entender lo que decía.
-¿Pero que hacías en México?
-Rodaje…ahm un comercial de…bebidas alcohólicas… si… -respondí como pude a lo que el otro solo asintió moviendo la cabeza.
El chico tenia buen aspecto, vestía playera con estampado, jeans deslavados, palestina al cuello, lentes encima de su cabeza y sandalias, físicamente se veía atractivo pero en la vida lo había visto, otro coreano más a la lista por conocer, suspire y le desvíe la mirada hacia el techo, el siguió hablándome.
-¡AH! Con que por eso fue que te desapareciste del mapa… no te preocupes no salio a la luz publica pero escuche a JYP hablando con Taecyeon y Chansung sobre lo que había pasado contigo, que ni tu propio staff sabían donde andabas, pero de verdad me alegra que estés a salvo, los chicos y yo ya hasta estábamos pensando ir a rescatarte hehehe… -¿JYP?.. ¿Taecyeon? ¿Chansung? ¿Qué rayos era eso?, Realmente desconocía de lo que me estaba hablando.
-Ahh… -me limite a decir, sabia que no cambiaba nada que fingiera que lo conocía muy bien cuando al menos por ahora no era así.
-¿Sucede algo hyung? Te noto extraño… ¿Estarás enfermo? ¿Comiste tacos o algo muy picante por allá?
-No, para nada… estoy cansado eso es todo…
-Oh… entonces deja que Junho ssi te de un buen masaje…
-¡No!…no es necesario…
-Pe-pero hyung… tu nunca…
-Disculpa no me siento bien… voy a intentar dormir otro poco… -le dije dándome la vuelta para acomodarme mejor en el asiento, no faltaba mucho para llegar a Seúl, solo esperaba que esto terminará muy pronto.
Apenas bajamos del avión y Junho me seguía como mascota a su amo, al parecer el chico era más que un conocido para mí, suspiré y me coloque los lentes negros caminando junto a él, no tenia ni idea hacia donde ir así que por el momento me convenía quedarme a su lado. Entramos a la sala de espera y algunos gritos me llamaron la atención, gire mi rostro y me quede quieto mirando hacia un grupo de chicas con carteles en las manos, enfoque mi vista en los caracteres aparentemente indescifrables entendiéndoles sorpresivamente, ellas al parecer eran fans del chico a mi lado, quien se limito a saludarles con la mano en el aire y a jalarme del brazo para caminar hacia la salida del aeropuerto.
Una vez adentro del taxi me explico que el debía ir hacia su agencia y que yo debía ir a J-tune, que supuestamente era la mía.
-¿De verdad estarás bien hyung?
-Si, no te preocupes… Junho…
-Aigoo hyung… avísame cualquier cosa tienes mi numero en tu iphone…
-Ahh… ehmm… me lo robaron en aquel país… -Desde luego era una buena excusa, con tanto vandalismo que hay por allá… suspire e intente sonreírle, tenia que comenzar a portarme “normal” aunque no tenia ni idea de cómo era eso para este cuerpo.
-Bueno toma… -dijo entregándome una pequeña tarjeta de presentación, con su nombre y su número de celular.
-Llámame… cuando gustes… -me guiño el ojo y se acercó a besarme la mejilla, dejándome sorprendido, el taxista arranco y después de unos minutos habíamos llegado al destino pagado por mi acompañante anterior. Me baje del automóvil agradeciendo y me quede mirando con asombro lo enorme del edificio y como esas letras plateadas daban la bienvenida al recinto.
-¡¡Por dios Santo muchacho!! ¿Dónde te habías metido estos días? –exclamo jalándome, un señor de estatura media y canoso. –Tienes una entrevista a las 6 que no pudimos cancelar menos mal que llegaste a tiempo…
No dijo más y me tomo del brazo casi arrastrándome hasta el interior del lugar, todo era muy pulcro y perfecto, incluso las personas adentro muy educadas, me habían hecho reverencias dándome la bienvenida, llegamos hasta lo que al parecer era mi oficina por el pequeño letrero en la puerta aunque no decía el nombre que las chicas en México me habían dicho, si no era uno muy diferente.
-¿Jeong… Ji Hoon?...
-¿Qué? ¿Ahora no recuerdas ni tú verdadero nombre hyung? –Se escucho una voz detrás de mi que me hizo sobresaltarme, gire mi rostro para ver de quien se trataba para toparme con un chico alto de cabello castaño claro semi largo, atractivo y de cuerpo trabajado, lo supe por la musculatura de sus brazos que sobresaltaban de su camiseta negra.
-Lee Joon ah… ¿Están los demás contigo? –pregunto el señor que me acompañaba.
-Si, estamos todos en la sala de practicas número 2, Khan hyung…
-Perfecto, Ji hoon-ssi que te parece hacerle una visita a los muchachos, andan nerviosos por la salida de su segundo álbum… -el señor que ahora sabia su nombre me sonrío palmeándome el hombro y se marcho dejándome con el chico que tenia pinta de ser un creído.
-Ya era hora que te aparecieras hyung… tenias a todo el mundo aquí vuelto loco buscándote… -comento al parecer algo molesto y comenzó a caminar, hacia donde obviamente lo seguí, no por gusto si no porque tenia que seguir indagando.
-Hey, ya llego por quien tanto lloraban…
Me quede en la puerta haciendo una corta reverencia a los presentes, había varios chicos, ni idea de quien era quien, no sabia distinguir entre bailarines y los integrantes del grupo.
-¡¡Appa!! ¡Llegaste! Nos tenias muy preocupados de verdad… -Se acerco a mi un chico alto pero con rostro de niño que me abrazo efusivamente, dejándome parpadeando, a lo que reaccione de inmediato palmeándole la espalda.
-Rain Sunbae… ¿Dónde te habías metido? –pregunto otro un poco mas bajo y de cabello ondulado y castaño.
-Estaba… arreglando unos asuntos….-respondí corta y naturalmente intentando sonreír.
-Buenos chicos, es hora de que le demuestren al jefe sus avances… ¿Estan listos? –el coreógrafo se puso de pie poniéndole play a la canción en el estéreo.
Todos se acomodaron en sus posiciones, los mire con atención, no tenia ni idea que música hacían ni lo que bailaban así que me adentre un poco más hasta que la canción comenzó y al igual que ellos a moverse. El ritmo era fuerte, intenso al mismo tiempo que su rutina, no estoy segura si me quede babeando por algunos de esos chicos que ahora sobresalían de los bailarines, sin duda tenían esa aura diferente a los demás. La canción termino y comencé a aplaudir con asombro.
-¡Vaya… son geniales de verdad! –exclame acercándome a ellos a lo que todos me miraron con rostros interrogantes. -¿Qué? ¿Dije algo malo?
-¡¿Quién eres tu y que diablos le has hecho a Ji Hoon?! –Exclamo el chico creído y me miro a los ojos, haciéndome sentir amenazada, ¿Cómo, el ya sabia?...
-Ahh… yo… -estaba a punto de confesar la verdad cuando los demás chicos interrumpieron calmando la situación.
-Discúlpalo hyung… es solo que tu, ahm sabemos que no sueles ser tan efusivo en tus comentarios con nosotros a la hora de las criticas…
-Si, Sunbae… pero nos alegra que te haya gustado el ensayo de hoy…
-¡Ah casi lo olvido!…a la noche hay una fiesta en el séptimo piso del hotel Fifty Nine, hay varios grupos del medio y artistas invitados… no puedes faltar hyung…-exclamo otro chico de ojos rasgados y de pequeño bigote.
Asentí con la cabeza despidiéndome de todos y caminando hacia mi oficina, definitivamente acudiría a esa celebración, aunque eso implicaba tener que toparme con no se cuantos rostros desconocidos, que día tan raro estaba siendo este.
Me deje caer pesadamente sobre el cómodo asiento de piel y cerré los ojos suspirando, al menos ya estaba sola y en completa calma. Abrí los ojos lentamente mirando hacia la pc, tenia que contactarme con alguien conocido, alguien tenia que creerme, así que de repente llegó a mi mente, una vieja amiga que había conocido en Internet, una chica argentina que si mas no recuerdo era fan de todo lo asiático, así que sin pensarlo dos veces, abrí mi cuenta del mensajero famoso y la encontré conectada, sonreí y enseguida le mande un mensaje instantáneo.
-Nao…. Se que no me he conectado en un tiempo, pero necesito hablar con alguien… -di enviar, no tardo mucho tiempo en que me respondiera.
-¿Estas bien? ¿Sucedió algo? …
-Si, no se como decírtelo… y se que si lo hago no me vas a creer así que… por favor acepta la videollamada que mandaré a continuación… pero antes prométeme que no vas a gritar… y mucho menos vas a contárselo a alguien, confío en ti… por favor…
-Me estas asustando… pero esta bien… lo prometo… -envíe la videollamada y me acomode mejor en el asiento, tape la cámara con las manos y solo deje que se escuchara mi voz.
-No veo nada… ¿sigues ahí? –Se escucho su voz por las bocinas y suspire antes de hablar.
-Hn… lista o no aquí voy… -quite las manos de la cámara mostrando mi rostro y parte de mi pecho y sonreí hacia la lente moviendo la mano. –Hola… Nao… -dije con voz grave.
La expresión del rostro de mi amiga fue épico, se quedo inmóvil y sin habla no se exactamente por cuantos segundos, hasta que después un chillido sonoro se escucho salir de su boca, al parecer ella también conocía a esta persona.
-Dime… dime que no es cierto... ¿Qué… que hace bi… ahí…?
-Nao… soy yo… no se como pero desperté en este cuerpo hace unos días… y no se ni como pero estoy en Corea del Sur, buscando respuestas…
-¡¡Que haces allá!! ¡Hubieses venido directamente a buscarme! Dios… bi oppa… –Su rostro estaba radiante y lloroso al mismo tiempo.
-¿Me crees verdad?...
-No se como pero te creo… sabes que lo que necesites ahí estaré…
-Gracias, ahora solo me queda buscar… pero no tengo ni idea de donde empezar…
-Mmm… Probablemente el verdadero Rain sepa algo… aunque… ¿Donde estaría el si tu tienes su cuerpo…? –Entonces las dos hicimos conecte y nos miramos a la cámara pensando al parecer en lo mismo.
-¡RAIN DEBE TENER TU/MI CUERPO!... –Casi gritamos y me quede con cara de asombro, mi amiga tenia una expresión insólita, pero al menos sabia que siendo una figura publica debía haberse quedado resguardado.
-¿Has intentado buscar en su casa?
-No, llegue recién a Seúl… ni siquiera se donde vive…
-Investiga, busca debe haber papeles o algo por ahí… oye… y ¿Entiendes el coreano?...
-Si, no se como pero al principio no logro ver con claridad pero enfoco y como magia entiendo los simbolitos esos raros…
-Suena como a un sueño sabes…
-Quisiera que eso fuera… ¡Pero estoy aquí y ese sujeto que no conozco tiene mi cuerpo y no se que tantas cosas ya le habrá hecho! –lloriquee tapándome la cara, ahora sentía que aunque estaba más cerca, era extraño y recién me volvía a llegar el golpe de la realidad que estaba viviendo. –Nao… esto es tan raro…me asusta… tengo que… lidiar con “eso” todas las mañanas… -solloce tallándome los ojos.
-¿De… de verdad?... –su rostro de repente se torno algo malicioso.
-No, ni se te ocurra que te muestre…
-Vamos… solo un poco… al menos déjame ver su abdomen….
-Ooww... esta bien…solo un poquito… -me puse de pie y solté el aire levantándome la playera dejándole ver a mi amiga el perfecto six pack que se cargaba mi cuerpo de hospedaje.
-… Increíble…. Creo que debí haber grabado eso…
-Muy graciosa…
-Bueno, si yo fuera tú, no estaría tan preocupada de que Bi profanara mi cuerpo…
-Aigoo Nao…
-¡Ji Hoon! ¡Es hora de irnos! ¡El auto llego! –una voz se escucho detrás de la puerta llamándome.
-Debo irme, estaremos en contacto… gracias por esto…
-Si, descuida… Ji Hoon… ah… espera…
-¿Dime?
-Mándame un beso… -la mire y puso puchero a lo que solo sonreí e hice lo que me pedía, me despedí de ella y tome una agenda que había encontrado en el cajón, pensando en la próxima parada, su casa.
Luego de la entrevista que afortunadamente fue aplazada gracias a que el host se enfermo del estomago, me hicieron el favor de llevarme a mi casa, la cual tenia una dirección desconocida por mi mas que sin embargo se ubicaba en una zona residencial realmente preciosa. Me baje del automóvil de la compañía para acercarme a tocar el identificador, donde de inmediato se escucho una voz juvenil, solo basto con decir que era yo y enseguida se abrieron las puertas, entre con cuidado mirándolo todo, cada cosa estaba perfecta, el jardín enorme y la estructura de roca blanca, me asome ligeramente hacia el garage donde tenia un par de autos deportivos estacionados y una Hyundai, una casa hermosa, autos hermosos, definitivamente esta era una vida de una estrella.
Me abrí paso hacia la casa, siendo recibido por un joven que parecía ser un asistente de mayordomo por como estaba vestido.
-Bienvenido a casa Sr. Ji Hoon… -el chico hizo una reverencia y levanto su vista comenzando a informarme sobre lo que había sucedido en mi ausencia. –Varios de sus amigos llamaron, la señorita Ji Hyun incluso vino a buscarlo personalmente, le informe que estaba de viaje, suponiendo que era lo correcto ya que no teníamos información del paradero del señor.
-¿Ji Hyun?... ahh, descuida… ya arreglaré eso pero por favor deja de llamarme señor… aun no soy tan viejo… hyung… dime así como es que ustedes acostumbran… -mire al chico de reojo quien se había puesto algo sonrojado, quizá esa palabra era muy confianzuda como los diminutivos en México, lance un suspiro y camine hacia las escaleras pero me detuve a mitad de estas.
-Por cierto, ¿Ha sucedido algo mas aparte de lo que ya me has dicho?
-¿Algo señor?
-¡Hey! que te dije…
-No, hyung… nada mas ha sucedido…
-Mmm… ya… estaré en mi habitación… -termine de subir las escaleras para comenzar a caminar hacia el ala oeste.
-Hyung… su habitación está… para la derecha… -
-Ahh... errm… si pero… quería ver otra cosa antes…
Una vez que perdí de vista al chico, suspire recargándome sobre la pared, esto estaba complicándose cada vez mas, hasta ahora había tenido suerte, mucha en verdad y no sabia cuanto más iban a mantenerse así las cosas. Me recobre después de unos minutos de pensar y camine hacia lo que parecía ser un estudio, gire la perilla pero esta no se abría, moví la boca notando mi molestia así que saque de mi bolsillo un pequeño pasador con el que intente abrir la puerta pero al comenzar a escuchar sonidos detrás de ella, le metí velocidad al asunto, logrando abrirla aunque para mi sorpresa algo o alguien estaba intentando que no entrara. Di un empujón mayor y entre de golpe, arrastrando conmigo hacia el suelo a esa persona.
-Ahh… -emití un quejido de dolor por el golpe, lentamente fui abriendo mis ojos hasta sentir muy cerca mío un calido aliento, los abrí enseguida mirando con asombro y algo de emoción ese rostro que tenia varios días de no ver. –Tu…
-¿Quién eres? –Exclamo esa persona que era yo en apariencia pero que en verdad no era. –¡Responde! ¡Di algo, llevo días sin salir de aquí, el único momento cuando puedo bajar a comer algo es cuando Kim Jong se va a hacer las compras!
Analice la situación, había encontrado mi verdadero cuerpo, confirmando la teoría que había compartido con mi amiga, el Bi Rain real estaba dentro de mi y yo dentro de el y al parecer, el chico había sufrido igual o peor que yo, sinceramente ser mujer no es nada fácil, menos mal que el periodo me había venido la semana pasada porque si no, pobre se muere ahí mismo.
-Me llamo Cinthya… y desperté siendo tu hace unos días… así que entiendo como te sientes… puedes entender mi idioma y yo el tuyo mágicamente sin haber tenido conocimientos… es extraño, lo se pero necesitamos arreglarlo… ¿Alguna idea?...
-Ninguna… estoy igual, he intentado pellizcarme para ver si logro despertar y nada… debió haber sido difícil para ti también, yo por mi parte…
-¡Espero que ni se te haya ocurrido tocarme!
-¿Perdón?... Mas vale que tu no hayas tocado el mío… aishh… pero que mujer…
-Ji Hoon hyung… esta aquí el joven Lee Jun Ki… -se escucho la voz del chico de hace un rato proveniente de las escaleras.
-Jun Ki…
-Demonios… ¿Y ahora que hacemos?
-Sal y haz que se vaya…
-Esta bien, esta bien, haré lo que me pides… pero no conozco ni siquiera quien es…
-No importa… solo… evítalo... evítalo a toda costa…
-No entiendo a lo que te refieres…
-Yeobooo… Baja ya… quiero verte… -entonces una voz afinada y no muy gruesa inundo el lugar donde segundos después reino el silencio.
-¿Yeo-yeobo?...
-Si entiendes lo que significa, entonces sabrás a que te vas a enfrentar… -el chico con mi cuerpo me empujo por la espalda, sacándome al pasillo y cerrando la puerta nuevamente con seguro.
-¡Oye!...
-Ssshhh… por favor…
Suspire y me tome la cabeza con ambas manos, esto… ¿Qué tan difícil podría ser?... baje finalmente las escaleras a paso lento, mirando a un chico de espaldas, el cual giro su rostro hacia mi apenas sintiendo mi presencia.
-Amor… ¿Dónde te has metido todo este tiempo? ¡Has estado ignorando mis llamadas! –Reclamo sobre mi pecho apenas dándole unos pequeños golpecitos, sintiendo casi de inmediato como sus brazos me rodeaban, alzo su rostro y deposito un suave beso sobre mis labios.
-¿Qué?... ¿No te alegra ver a tu namja chingu *novio*? –Dijo subiendo ahora sus brazos a mi cuello, haciendo un contacto mas personal, traté de evitar su aliento fresco sobre mis labios pero me fue imposible, llevando sus manos a mi nuca acerco su rostro al mío comenzando a devorar mi labio inferior.
-Te extrañe tanto Ji Hoon… -su voz comenzaba a sonar nostálgica, realmente no comprendía que tipo de relación tenían esos dos o al menos como debía portarme. Él había dicho que lo evitara pero como hacerlo, si se muestra tan indefenso y además tan precioso. No pude más, aquellos labios me estaban atrapando en un juego desconocido, baje mis manos a su cintura aferrándolo más a mi cuerpo. Suspire sobre su oído al despegarnos buscando aire mientras dejaba suaves besos a lo largo de su cuello, escuche un débil gemido y sus manos apretar mi espalda, no entendía nada pero mi propio cuerpo me estaba haciendo una mala jugada.
Me tomo de la mano y comenzamos a subir las escaleras, me deje guiar por el hasta llegar a lo que parecía ser mi habitación, me hizo pasar al cuarto de paredes blancas, en lo que el cerraba la puerta con seguro. Me senté sobre la cama y lo observe de pie recargado en la entrada.
Hermoso, era la palabra que mejor encajaba para describirlo, su pálida piel jugaba divinamente con lo profundo de sus cabellos que le llegaban por debajo de las orejas, su cuerpo delgado pero finamente marcado era todo un deleite para la vista de cualquiera. Camino cual felino sobre su presa, colocando sus rodillas a los lados de mi cadera en lo que sus manos comenzaban a deshacerse de mi camisa y sus labios ocupados, besaban los míos encontrándose mi lengua con la suya, incluso el sabor de su paladar me resultaba increíble. Pase mis dedos sobre su clavícula que sobresalía de la camisa negra que portaba, bajando hasta los botones, zafándolos uno a uno, dejando expuesto lo blanco de su pecho, lleve mis labios hasta su barbilla comenzando a morder y a rozarla con mi lengua en lo que sus dedos revoloteaban en mi cabello.
-No tienes idea… de cuanto te he soñado Ji Hoon… -sus frases en aquella entonación encajaban perfecto con el momento en el que sin duda no me había puesto a pensar. Me deshice de una vez por todas de su camisa, arrojándola al suelo, mis dedos ahora bajaban por todo su pecho hasta su vientre, llegando hasta su entrepierna para acariciarla por encima del pantalón, me miro a los ojos con aquel brillo inigualable y entonces supe lo que seguiría, segundos después ambos yacíamos desnudos sobre la cama.
-Ahh…ahh… -Gemí con fuerza tomándolo de los cabellos para marcarle el ritmo que debía seguir su boca sobre mi miembro, mis ojos abiertos no podían dejar de mirarlo, aquella imagen me resultaba tan excitante verla desde este punto, sonreí de lado mordiéndome el labio mientras lo jalaba del brazo hasta a mi para besarlo, en un movimiento rápido lo acomode sobre la cama, situándome entre sus piernas.
-Hazlo… no quiero que me prepares… solo quiero sentirte…
Me lamí los labios mirándolo tocarse y pedirme aquello que sonaba demasiado excitante salir de su boca, tome mi ahora miembro con la mano para situarlo sobre la entrada del chico, no sabia del todo como era que se hacia, mas sin embargo era sexo y en el siempre había maneras hasta para el mas inexperto. Lentamente me fui abriendo paso en su interior sintiendo un jugueteo sobre mi vientre bajo, una sensación única y jamás vivida, cerré los ojos gimiendo con fuerza mientras me aferraba a sus muslos, entre finalmente. No espere, no quería hacerlo, así que comencé a moverme como sabia que se hacia, una y otra vez, estocando en el interior del bello chico que jadeaba y gemía descontrolado, llevándose un par de dedos a su boca mientras que con su otra mano se tocaba a si mismo.
El cúmulo de sensaciones era inmenso en la parte baja de mi cuerpo, era totalmente diferente pero así mismo increíblemente parecida la sensación hasta que sentí como expulsaba un chorro dentro del cuerpo de Lee Jun Ki dejándome temblando, eso definitivamente había sido lo mas extremo que habría hecho en la vida. Abrí los ojos jadeando para mirarlo, el estaba con los ojos cerrados aun moviendo su glande por donde brotaba ese espeso liquido seminal. Tome su mano llevándola a mi boca, limpiándole los restos, tenia tiempo que quería hacer eso pero nunca había tenido oportunidad.
-Estuviste…
-¿Lo hice bien?...
-Mas que eso… fue…
-Para haber sido mi primera… -sonreí, tapándome la boca con la otra mano.
-¿Dijiste algo?
-No nada…
-Bien, entonces ya debo irme… la fiesta se da en un par de horas y yo aun debo regresar a mi departamento a cambiarme como es debido, ¿Asistirás verdad?...
-Es un hecho… debo estar ahí…
-¡Perfecto!… nos veremos ahí… -se puso de pie y mire atento como buscaba sus ropas para comenzar a vestirse, sonreí como una boba con solo mirarlo hasta que fui captado y se acerco a dejarme un ultimo beso sobre los labios antes de salir de la habitación. Imite sus acciones y salí de ahí rumbo al estudio donde seguramente me esperaba impaciente aquella persona.
-¿Te lo cojiste verdad?... No me lo niegues… yo se como es él…
-Ah… esto… veras…
-No me expliques, ahora lo primordial es ir a esa fiesta…
-Momento… ¿Iras tu también?
-Claro que iré, ahora tengo una excusa para salir de aquí…
-¿Y cual es esa?
-Seré tu pareja en la fiesta…
-¿Qué?... Pe-pero tu novio dijo que nos veríamos ahí…
-Yo me encargo de eso…
-¿Pero como demonios crees hacer eso? ¡Me hará picadillo si te ve conmigo! –lloriquee tapándome la cara, pero su idea, era buena, así juntos buscaríamos la solución.
-Deja de hacer eso… me haces ver tan… gay…
-¿Disculpa?... Tu sexy cuerpo se acaba de acostar con aquel niño bonito, no me hables de homosexualismo quieres…
-No soy homosexual, soy bisexual que es muy diferente…
-Ah… bien… gracias por dejármelo en claro…
-Deja de discutir y date prisa… en mi habitación ya esta lista la ropa que usare…
-¿Y tu?.. Necesitamos ropa para mi cuerpo… no pretendo que aparezca en una reunión con gente famosa con esa enorme camisa…
-Seria innovador…
-¡Seria vergonzoso!... Olvídalo… pasaremos a comprarte un vestido…
Paso cerca de media hora y ya estaba lista, vestí al cuerpo de Bi Rain como toda una súper estrella, pantalón y camisa negra de dolce&gabanna, en lo que él con mi cuerpo, seguía portando aquella camisa que le llegaba por debajo de los muslos.
-Toma… encontré este abrigo largo… -le dije rodeándola con la vestimenta y juntos salimos por la puerta principal ante la mirada interrogante del chico que me había recibido hace unas horas.
-Que bueno es tener un chofer disponible para ti las 24 horas del día… -dije emocionada en la parte trasera del BMW color negro.
-No hay nada como manejar tu propio auto… -respondió él, hundiendo sus manos en las bolsas del abrigo, sonreí al verme en aquel estado y llegamos a la tienda departamental casi sin sentir el tiempo. Abrí la puerta y le ofrecí mi mano para que bajara del auto.
-Siempre quise que alguien hiciera eso por mi…
-¿No lo habían hecho?
-No, lamentablemente los chicos en mi país son… como decirlo…
-¿Machistas? ¿Poco atentos?
-Si, todo eso y mucho más…
-Que pena… al menos, en este lado del mundo, a los hombres, nuestras madres nos siguen inculcando el respeto por la mujer, es casi una obligación el ser atento, pero no quiere decir que no haya hombres irrespetuosos, claro que los hay…
Suspire callada escuchando lo que decía, al menos no era un mal chico, entramos a la tienda y como si hubiese sido tocada por los dioses comencé a escogerle vestidos a mi cuerpo, obviamente los que mas me gustaran e iban conmigo.
-¡¡Whoaa son tan lindos!! ¡Podría llevármelos todos!
-Llévatelos… yo pago… pero escógeme uno ya o no llegaremos… -Entonces escogí un vestido sencillo en pedrería color beige, ajustándose perfecto a las curvas de mi cuerpo y al traje de mi compañero.
Llegamos al hotel en menos de lo esperado, afuera había reporteros y fotógrafos cubriendo la nota, estaba nerviosa, pero era algo que teníamos que hacer, ambos suspiramos y puse pie fuera del vehiculo ayudando a mi acompañante a bajar, casi de inmediato los flashazos nos abordaron y el montón de cuestionamientos sobre la chica a mi lado, comenzaron. Ninguno de los dos dijo nada y entramos al lobby, subimos por el elevador indicando el séptimo piso. Sentí su mano aferrándose a la mía y le sonreí. Realmente esperaba que todo saliera bien, y como si fuera abejas a la miel, mi presencia en el salón fue advertido por todos los presentes quien nos miraban sorprendidos. Pude notar de reojo como el chico de hace unas horas me miraba curioso hasta que se acerco a nosotros.
-¿Quién es ella?
-Una amiga…
-Ji hoon tu no eres así… nunca te habías portado así ¿Qué sucede contigo?
-Querido… si te lo explicara… dudo mucho que pudieras entenderlo…
-No se de que me estas hablando…
-Quédate tranquilo… te prometo devolvértelo pronto… -sorpresivamente mi voz de mujer se escucho y lo mire, este chico ni en forma de chica, quería pasar desapercibido.
Caminamos un poco mas adentrándonos, Bi me había dado instrucciones de saludar a las personas que el me fuera indicando, definitivamente esto a su lado me estaba resultando un poco mas fácil.
-¡Hyung! ¡Veniste!... –Exclamo una voz conocida que me hizo voltear en su dirección.
-Junho ah… Si, traje a una amiga…
-Oh, Lee Junho imnida…
-Cinthya encantada…
-¿Es extranjera verdad?
-Si, es mexicana…
-Oh, latina eh… dicen que son chicas ardientes… -sonrío tocándose el cuello.
-Si, si lo somos…claro que si… -respondí a lo que había dicho.
-¿Cómo Hyung?...
-Digo, lo son, lo son….hehehe…. –Bi me miro con ojos fulminantes hasta que aquella voz de la mañana en las salas de practica de la compañía se escuchaba cerca de ella.
-Buenas noches… Veo que has traído compañía interesante ¿No es así, hyung?...
-Lee Joon ah… Si, es una amiga…
-Nunca antes nos habías mencionado tus amistades extranjeras… ¿No te resulta raro Junho? Tu eres muy cercano a bi hyung… -Dijo mirando fijamente al chico que nos acompañaba, buscando su respuesta.
-Pues… ahora que lo pienso… -hizo una pausa. –No, no me resulta extraño… los dejo, debo seguir saludando gente… -el chico se despidió agitando la mano dejándonos a solas con el chico creído de mblaq.
-Algo se traen ustedes dos… -nos dijo mirándonos a ambos. –No se que sea… pero tu no eres el Bi que todos conocemos… -nos dejo una ultima mirada antes de caminar golpeándome ligeramente el hombro.
-Aishhh, ¿Pero que le pasa a ese? , ¿Cuál es su problema?
-Joon… siempre lo creí demasiado astuto, andémonos con cuidado con él… si llega a enterarse de la verdad, sinceramente no se que pasaría…
Pasaron unos minutos y la fiesta siguió tranquila, nadie hasta el momento había notado nada raro, por lo que para nosotros 2 eso estaba más que perfecto, yo que no sabia nada del mundo coreano, había conocido a varios representantes importantes de la música pop de ese país, grupos como Shinee, 2PM, B2ST, Super Junior, TvxQ, U-kiss y entre otros invitados, sinceramente, podía imaginar que esta era una de las fantasías de mi amiga de argentina y de muchísimas otras chicas que darían lo que fuera por estar cerca de sus estrellas.
-Oh!... Bi hyung, ¡Que gusto encontrarlo aquí! –Dijo emocionado un chico bajito de cabellos negros y de sonrisa matadora, acercándose también un chico rubio con un rostro angelical.
-Yoseob y Ki Kwang de B2st, encantado señor… -respondió el rubio presentándose ante nosotros, asentí con la cabeza y les extendí la mano saludándolos cordialmente, ahí mismo se añadieron un par de chicos mas comentando que pertenecían a la popular boy band Super junior.
-¡Somos tus fans!
-¡Si los numero 1! –exclamo un chico rellenito de mirada divertida al igual que los otros dos.
-Lee teuk, líder del grupo, él es Hyuk Jae… y el Shindong, queremos creer que ya nos conoces… -mire a bi y me codeo el brazo, secreteándome que ya los conocía.
-Claro que los conozco chicos… -los tres se sonrieron y entonces, sentí como la manita femenina de bi me jalaba la camisa.
-¿Qué sucede querida? –le mencione bromeando-
-Quiero…. Quiero ir al baño…
-Diablos… ¿Y cual es el problema?
-Tengo miedo de ir solo al baño de mujeres…
-hahahaha!... ¿Esto es en serio?... tu, teniendo pena a eso… increíble…
-Deja de burlarte y acompáñame…
-Pero yo no puedo… ahora soy hombre…
-No pases, quédate afuera… si grito o algo, entras por mi, ¿Ok?
-Esta bien, vamos pues… -me despedí de los chicos y caminamos rumbo al sanitario femenino.
Y como dije, la espera afuera, pasaron 10 minutos y nada, estaba tranquilo tarareando una canción cuando de repente alguien pasa tomándome del brazo alejándome de ahí.
-¿Cómo que no has venido a saludarme? ¡Te pasas de malo bi hyung! –Ahora le tocaba el turno a un chico de rostro precioso que me dejo boquiabierto. -¿No me digas que ya no reconoces a Key?... ¿Tanto cambie con este nuevo color y corte de cabello?... owww… di que me veo bien… dilo… dilo…
-Si, te ves muy bien…
-¡Hey chicos! ¡Bi dijo que me veo bien! ¡Ya ven! –Exclamo emocionado en dirección de lo que al parecer eran sus compañeros de grupo, quienes solo se rieron y pasaron de el.
-¿What’s up Key boy? Abordando al rey tan pronto…típico tuyo… -sonrió malicioso un chico alto y bien parecido. –Saludos, hyung… Kim Junsu imnida… de 2PM.
Asentí con la cabeza, de repente había perdido de vista a bi, me había despedido de aquellos chicos para buscarla en el baño y nada, no estaba, realmente comenzaba a preocuparme.
-¿Ahora si me vas a decir quien rayos eres y que intenciones tienes con mi chico? –Junki, se veía molesto pero no podía simplemente decirle que era yo atorado en el cuerpo de una chica extranjera y que quien sabe como habíamos acabado así y ahora mucho menos podría decirle que se había acostado con ella fingiendo ser yo, no, no podía decirle eso…
-Solo es mi amigo… no tiene de que preocuparse…
-¡No me mientas!
-No le miento… por favor no me haga decir nada mas… espero lo entienda, solo digo la verdad…
-Sabia que algo estaba ocultando rain… -Lee Joon se acerco tomándome del brazo y jalándome hacia el balcón cerrando la puerta con Junki detrás de el.
-Habla mujer…
-¿Dónde se metió?... Demonios… -comencé a buscarla como desesperado, preguntándoles a los chicos que nos habían visto juntos si sabían algo pero nadie sabia, todo mundo estaba muy perdido en lo suyo, hasta que a lo lejos vi forcejeos en el balcón del fondo, me apresure pasando entre la multitud hasta llegar ahí, donde trate de abrí la puerta que tenia seguro por dentro.
-¡Lee Joon abre por favor! –exclame tocando insistentemente alo que el chico solo me miro riéndose.
-¿Tanto te preocupa esta chica? –Dijo acercándola violentamente a la orilla del balcón.
-¡¿Pero que haces Lee Joon ah?! –pronuncio Junki aterrado, no quería herirla, solo saber la verdad. –Suéltala Joon, ¡Te meterás en problemas!
-¡Cállate! , Vamos… Ji Hoon… ¿Qué harás si la suelto?...
-Estarás cometiendo tu propia sentencia al asesinar al rey de corea… -respondió bi rain mirándolo con la voz femenina de mi cuerpo, dejando perplejos a los dos chicos.
-¿Qué…Que has dicho?... –torpemente el agarre de Lee Joon se fue soltando, resbalándosele la chica frente a mis ojos, a lo que solo pude reaccionar estrellándome contra los vidrios de la puerta para lanzarme de lleno a salvar mi propio cuerpo y la esencia de bi rain.
-¡¡Joon!! –Grito Lee junki aterrado mientras el mencionado asomaba su rostro en pánico hacia donde habíamos caído, eso fue lo ultimo que pude escuchar mientras nuestros cuerpos iban cayendo a una velocidad increíble. No sentía absolutamente nada, me abrace con fuerza a su cuerpo sin poder decir nada, hubiese querido pedirle disculpas por todo lo sucedido pero ahora mismo, sabía que eso no iba a suceder nunca más. La vida de un astro del pop coreano, había sido interesante los días que duró pero lo que realmente me apenaba, es que ese país iba a sufrir la perdida de uno de sus representantes mas grandes junto a una chica que ni siquiera recordarían.
-Ji Hoon, lo lamento mucho…
¿Cuanto tiempo transcurrió con exactitud?, realmente no lo se, abrí lentamente mis ojos, tocándome la cien, no podía recordar con claridad, trate de enfocar la vista tratando de ubicarme en espacio hasta que aquel viejo reloj de pared detenido hace años me había hecho comprender que me hallaba en mi habitación. Suspire mirando la hora en el despertador, ya era bastante tarde para ir a trabajar, además tenia un dolor terrible en el cuerpo que no me dejaba.
-¿Qué había sido todo aquello?… ¿Un sueño?... –mencione en voz alta sentándome en la cama y mirando hacia el techo. –Pero… fue tan real…bah estas exagerando, vuélvete a dormir, mañana explicas en el trabajo… -me acosté nuevamente pero ahora de costado, mirando hacia el frente un pequeño sobre que estaba en el lado derecho de la cama. Me llamo totalmente la atención y lo tome de inmediato, no tenia remitente ni nada aquel pequeño sobre color azul. Intrigada, lo abrí rápidamente sacando una hoja de papel, al parecer escrita a lapicero.
-“Espero que te encuentres mejor… no sabia en que condiciones te despertarías y no pude quedarme para ver eso debido al trabajo… pero aun así, quería darte las gracias, lo intentaste y no se de que manera, todo lo extraño volvió a la normalidad…
¿Recuerdas aquellos vestidos que tanto adoraste en la departamental? , Te dije que eran tuyos, ahora deben están guardados en tu armario, respecto a Junki, el sigue creyendo que fui yo el que le hizo el amor aquella vez…
Lee Joon, esta recibiendo ayuda terapéutica, hacia tiempo que veía a ese chico bastante extraño, no es malo, solo estaba un poco desubicado, volverá a trabajar en unos cuantos meses…
Respecto a mi, todo va bien, estoy trabajando en un nuevo álbum, quiero volver a mis orígenes, conocerte me hizo pensar en lo frágil que puede ser la vida y aunque eso yo ya lo sabia de sobra, esta situación me hizo re pensar lo que estoy haciendo con mi vida.
Deseo volver a verte, cuando pueda me daré una vuelta por tu ciudad, solo no le digas a tus amigas ¿Ok? Bueno esta bien, solo a algunas…
Cuídate y espero verte pronto, por cierto… algunos chicos de la fiesta te mandan saludos, hay uno que otro interesado en ti, supuse que te gustaría saber eso… “
Love, Ji Hoon
P.D. Te dejé un celular, mi número y el de algunos chicos esta ahí, si necesitas algo, no dudes en marcarme ^^.
Doblé la hoja de papel y la volví a meter con cuidado dentro del sobre, suspire y sin pensarlo mas me puse de pie y salí corriendo, casi tropezándome hacia mi armario, donde efectivamente se hallaban los vestidos de aquella ocasión.
-Entonces… entonces… todo aquello… -lentamente me fui sentando en el piso, con aquella mirada de total incredulidad en mi rostro, no había sido un sueño, y aunque el final había sido extraño, extraño desde que todo comenzó, estaba feliz, pues había conseguido ese día que tanto había deseado, ese en el que la calida lluvia del otoño me había cambiado la vida por completo.



A LA MADREEEEEEEEEE
ResponderEliminarYa te dije YO!
Gritaria como posesa al caer de algo asii!!
No jodas gritaria horrible!!!! xD
Jajajajajajajajajajajaja
Estaria Maldiciendo y todo lo demas xD
Woooo regresara a visitar 8D
Jajajaajajajajaja dios salgooo y tmb teukieee
*Rueda por los suelos*
GENIAL!
TA GENIAL! :D!!!!
Todo lo que habias deseado se cumplio
ResponderEliminarmasturbarte como hombre jajajajajajajajajajaja
ADORE TU FIC... ADORE SER UNA VANDIDA JAJAJAJAJA
porque shit no dejaste que Bi me recomieraen el ascensor ò_ó XDDDD
jajajajaj que fic loco, pero genial XD
haha xD te quedó genial! dios, tienes gran imaginación, hehe.
ResponderEliminarasdasdasdasdas
ResponderEliminarlo ameee xDDD!
fue tan genial, random y epico xD
jajajaja
mori y lo ame en serio xD
le hubieras dicho a Rain que venga a Perú tambien (?)...
lalala (8) xD
Neechan! Por Dios, qué buen fic!♥ JAJA la verdad cumpliste la fantasía de muchas: ser hombre, disfrutar de serlo ;D (?), conocer a tantos famosos y cojerte a Junki (???)
ResponderEliminarJAJAJAJA xDDDDD
Amé lo de Nao, fue épico xD Y.y.y asadsd no sé, me re atrapó la historia x3
En fin... love you neechan♥ Congratulations ;333
Nos divorciamos u.u (????) Nah miento xDDDDD solamente queria molestarte.
ResponderEliminarMe reí sin parar con todo el fic. LOOOOOL eso fue demaciado comico leer todas mis frases alli. Quiero que me pase algo asi tambien ;____; el fic muy marca Rikku sin duda. -rueda porque quiere que le pase eso- buuuuh.
Saranghe koi owo
Que risa todo XDDDDDDDDD jUNKI, EL APORTE DE Key, Joon loco xDDDDDDD
ResponderEliminarfue divertido leerlo xDDDDD, bastante dinamico
*_____* yo tb tendria ese sueño ahahahahah
y mori con lo de Ji Hyun <3
Besos Rikku <3