viernes, 11 de junio de 2010

Magic Cap. 2 Angeles y Demonios

De nuevo aqui Marie o Dark o como quieran llamarme xD dejando el cap 2 de Angeles y Demonios, cada vez ta mejor el suspenso!! Muajajajaja, espero sea del agrado xD
Reclamos a Rikku onee-san xD
Que ella es la que me obliga a escribir rapido xD *Sale huyendo de los golpes de la hermana* xD
Jajajaja cotorreo yaa aqui les dejo el capi! =D!!!

Si alguien se le va la onda la palabra Himeko significa Princesa ^^

~-~

Magic

Despertó viendo el nuevo día, había cumplido dos semanas de estar en ese país, sonrío y se prometió a si misma que no dudaría en encontrar sus metas, se levanto de aquella cómoda cama y ducho con paciencia, aun había tiempo para poder alcanzar a sus queridos y jóvenes clientes, Arashi se reconocía entre todos y los fans por ser personas sencillas y carismáticas, para Hyo Ae no era ninguna duda, el solo hecho de verlos intentar arrancar una sonrisa de su pequeña hermana había sido suficiente para que se ganaran un pequeño espacio en su corazón.

Al termino de aquella ducha se vistió y salio hacia la habitación de su hermana, abrió con cuidado la puerta y la vio dormida, sonrío y se retiro, la dejaría esa mañana en casa con el desayuno listo, tenia que salir a comprar varias cosas y dejar en claro otras que no había podido hacer desde su llegada, con una nota en el refrigerador para la pequeña Yong Kim salio de su hogar.

Con solo el sonar de sus zapatillas en aquel estacionamiento camino hacia su mustang negro, sonrío al verlo a lo lejos, amaba ese coche y realmente era un deleite manejarlo, nadie podría igualar a su apreciado bebe, cuando se acerco al mismo y retiraba el seguro se escucho como un coche se alojaba en el compartimiento abandonado de su lado, era un Mercedes-Benz negro, se quedo de una pieza al ver como la puerta del conductor se levantaba y de la misma salía un joven de tez blanca, se quedo quieta al ver como aquel joven dueño se arreglaba la ropa de marca, que sin duda alguna aquella conocedora no dudaría que fuera de D&G, o de Giorgio Armani.

El joven cerro aquella puerta de su amado coche y miro aquel mustang, sonrío con altanería al ver a la dueña y se acomodo sus oscuros lentes mientras caminaba hacia el ascensor echando seguro a su hermoso Mercedes justo cuando las puertas platas de aquel ascensor se cerraban.

Tomo aire, juraría que nada arruinaría su día….que nada arruinaría ese perfecto inicio de día, pero ver aquel Mercedes a su lado la hizo comenzar a tener un tic, pero no solo se trataba de aquel coche, si no del dueño del mismo, tomo aire y tomo con fuerza su bolso de Chanel quería estamparlo sobre aquel cofre del elegante Mercedes, tomo aire de nuevo, tomaba bocanadas de aire, como maldecía el momento en que había decidido vivir en el edificio que se llenaba de artistas, deportistas y modelos, pero su hermana lo merecía ¡Ella también lo merecía!

-¡No por nada gane mi mustang por mi esfuerzo!- decía con el puño en alto –No por nada soy reconocida por mi trabajo en otros países- se dijo a si misma lanzando su bolso al lado del copiloto y encendiendo su coche –Tu eres mejor que ese Mercedes-Benz mi vida- le decía al coche mientras acariciaba aquel volante –Ese tonto modelo no nos va opacar no te preocupes- decía sonriente mientras hacia de reversa y después salía de aquel estacionamiento chocando con las luces del día.

-Debo ingresar a Yong Kim a una escuela….debe seguir adelante….- susurro mientras encendía el radio y manejaba en las transitadas calles

Sho miraba a Nino jugar con la consola desde que había despertado, aquel joven, el pequeño del grupo no dejaba de jugar, no dejaba de ser aquel bebe para ellos, sonrieron entre ellos mientras esperaban la llegada de su directora, miraban el reloj y después al joven que se entretenía con su juego, pero cuando estaban por molestarlo para divertirse, la puerta era abierta y la famosa Hyo Ae entraba con carrera y pidiendo perdón por el retraso, los vio y los mando a arreglarse….de nuevo.

Aiba palmeo la espalda de un sorprendido Jun y antes de que replicara algo Ohno se lo había llevado con las estilistas, Nino dejo el videojuego no sin antes guardar la partida y se fue junto con Sho, Hyo Ae adoraba la perfección y era reconocida por eso, la chica les miro irse y sonrío triunfal mientras sus ayudantes sonreían nerviosos, sin duda alguna la imagen de aquel Mercedes había quedado grabado en su subconsciente.

Yunho servia jugo de naranja en varios vasos y los repartía a los que se encontraban en la mesa, la oscuridad reinaba en aquella sala, nadie corría las cortinas y mucho menos se animaban a levantarse de la mesa, pero la puerta fue abierta y por la misma entro un perfumado y elegante Yoochun que no dejaba de sonreír como un pequeño niño, para nadie paso en alto aquello y lo miraron.

-¿Qué?- susurro cuando sintió las miradas de todos sobre de el -¿Qué tengo en la cara algo o que?-

-Nada- dijo Yunho mientras se sentaba a tomar su jugo –No te ofrezco nada por que se que acabas de comer en otro lugar….-

-Gracias….amigo….- le respondió mientras jalaba la jarra y se servia un vaso para el mismo viendo aquella sonrisa en Yunho –Conocí a una chica…-

-Que novedad- le respondió con sarcasmo Junsu mientras miraba una revista -¿Cómo cayo ante ti?-

-No me refiero a mi cita….si no a la nueva vecina que tiene cierto aroma y presencia similar a la de alguien….- todos le miraron rápidamente y solo pudieron observar como se tomaba aquel jugo lentamente, cuando paso el liquido por su garganta les miro –Un aroma como el de una fresca mañana de primavera…justo cuando los botones del ciruelo se abren….- decía con burla mientras todos le miraban ahora con algo de susto y le pedían que se callara antes de que aquel chico faltante se despertara. -¿Tienen miedo de alguien que vive en el pasado?-

-No es por miedo Yoochun- decía Max mirando a su compañero –Solo sabemos que ese recuerdo produce mucho dolor….-

-Como si esa tonta Himeko regresara….- susurro con desprecio mientras se sentaba en el sillón con molestia

-No es nuestra culpa que esta tonta Himeko como tu le llamas se haya llevado lo que llegaste a amar- le escupió con burla desde sus labios Junsu mientras aquel joven se giraba y le tomaba de la ropa

-Mas te vale nunca decir eso….yo nunca…escúchame….NUNCA….ame a nadie- lo soltó con molestia caminando hacia su habitación cerrando de un golpe la puerta

-Yunho….- susurro Max mirando al mismo –Debemos hacer algo….- el mencionado solo asintió con desespero y miro las cortinas de su departamento y como Max salía del departamento rumbo a su universidad.

-¿Crees que….?-

-No lo se Junsu…..espero que no sea lo que pensamos…..- susurro con dolor tomando su lugar en aquella sala.

Yong Kim despertó horas después de que su hermana saliera de su hogar, miro el lugar y se acomodo entre aquellas almohadas cerrando de nuevo sus ojos, trataría de dormir nuevamente, no quería levantarse, solo escuchaba el sonido de aquel mini split que mantenía fresca su habitación del calor del verano, sonrío como una pequeña niña y se acobijo en las sabanas pero el sonido de aquel aparato apagando su motor la hizo abrir los ojos de nuevo, su hermana sin duda le había puesto aquel tiempo, suspiro y se levanto directo a la ducha.

Debía de reconocer que su hermana había elegido bien el lugar donde vivirían, los colores pasteles y aquello que le rodeaban la hacían recordar esos momentos con aquel asiático que la había hecho reír innumerables veces, dejo la ropa en una esquina y se adentro a la tina blanca repleta de agua, su hermana le había dejado todo preparado, no dudaba que el desayuno la esperara escaleras abajo con una nota, cuando hubo terminado lo que predijo había sido verdad, un delicioso desayuno que calentó en el horno y una nota de donde estaría fue lo que conformo aquel fragmento de la mañana.

Encendiendo el televisor desde la cocina se recargo en el barandal de aquella mirando la música de su lejano país, subió el volumen de la televisión y con las melodías retumbando en aquel departamento subió de nuevo las escaleras hacia su habitación comenzando a ver que debía vestir ese día.

La vida era diferente cuando estaba sola en aquel país, se encerraba con seguro cada que su hermana salía dejándole sola, pero ahora que ambas vivían en Japón las cosas eran diferentes, se sentía al menos un poco mas segura, ya no estarían esas risas tan presentes, podía respirar un poco mas tranquila, pero cuando estaba por salir de aquel lugar se pregunto a su misma ¿Cómo salía si no tenia coche y no sabia como llegar a ese lugar?.....

Jae abría sus ojos de nuevo, no había podido dormir toda la noche por aquel recuerdo que se impregnaba en su mente como una daga que le abría la herida de su corazón cada vez que lo recordaba, tomo su rostro con ambas manos deseando gritar, no podía soportar el tan solo sentir aquella esencia en el aire, se desesperaba tan solo de imaginarle en las calles caminando con esa sonrisa, ahogo un sollozo en sus manos no soportaba esos recuerdos.

-Himeko….mi pequeña Himeko….- susurro con dolor mientras las gruesas lagrimas surcaban sus pálidas mejillas.

El celular había vuelto a sonar y Hyo Ae miraba el número era de su hogar, era la tercera llamada, sonrío con dulzura eso solo quería decir que su pequeña hermana había despertado y deseaba que fuera por ella, miro a todos, no podía dejarles, ¿Pero como podía pasar por su hermana? Diviso a lo lejos a Sakurai tomando su descanso, sonrío con picardía y se acerco a el.

-Sakurai-san…..- el joven se giro ante la voz de aquella directora y esa sonrisa que….le causaba algo de escalofríos…

Sakurai Sho era una persona de noble corazón que hacia lo que podía por los que le rodeaban, nadie podía negarlo, ni el mismo lo hacia, pero en esos momentos en que la famosa directora se había acercado a el con esa sonrisa le había hecho saber que algo deseaba la joven, por primera vez quiso negarle algo a alguien pero no lo hizo cuando escucho aquellas palabras de la directora

-¿Podrías ir por Yong Kim? La deje sola en casa…-

Presiono el volante de su Ferrari F430 negro, aquella joven había hecho que no se esperaba, aun recordaba la voz de su hermana mayor repitiendo el favor, y el no lo negó, simplemente sonrío y se levanto de aquella silla en la que se encontraba al momento que recibía la dirección en su mano y fue hacia su coche, debía de pensar mejor las cosas cuando las hiciera, el no era como Jun de impulsivo pero al parecer le comenzaba a afectar el estar tanto tiempo a su lado, ya hacia cosas sin al menos analizar.

Llego a su destino y subió por elevador suspiro sintiendo sus pasos apagados por la alfombra, sin duda alguna ese edificio era digno de famosos y ricos….miro los números en cada una de esas puertas hasta que encontró el que buscaba, sonrío y toco con suavidad escuchando como las voces que entonaban música de otro idioma, pero aquellas se apagaron de golpe al momento que la puerta se abría con temor.

-No temas Yong Kim….soy Sho….- vio como la puerta se abrió con mas seguridad y una dulce jovencita aparecía tras de ella, su corazón dio un vuelco de 360º al verla de esa manera, un sencillo vestido de tonos grises, su cabello castaño con una tiara y unas sandalias de bajo tacón que combinaban con ella –Te vez muy linda Yong Kim- la chica le miro con esos ojos profundos y cerro la puerta tras de si y hecho llave a su hogar. –Seguro lo sabes….tu hermana me mando por ti- vio como la joven asentía con animo y caminaba a su lado, sentía un dulce aroma conocido, lo aspiro al sentirle cerca.

Una de las puertas se abrieron mientras ellos caminaban hacia el ascensor, le gritaron que esperara para que no se cerraran aquellas puertas, Sho las detuvo y vio como un joven entraba de ultimo momento.

-Gracias….- susurro mientras daba una reverencia, Sho sonrío y las puertas se cerraron y sintió unas delicadas manos sobre su brazo tomarle con fuerza, se giro y la encontró, aquella joven que desprendía ese dulce aroma, no sabia descifrar sin duda alguna el mismo, pero sentía que pronto lo descubriría

El chico que había entrado junto con ellos levanto la mirada al sentir aquel lejano aroma que comenzaba a inundar su sentido del olfato, se sentía a gusto con el, y se giro encontrando a la joven, le sonrío y ella se pego mas al brazo de aquel desconocido.

-¿Pareja?- pregunto dudoso Sho negó con fuerza y con sus mejillas sonrojadas mientras su mano libre paraba en la cabeza de aquella castaña –Lo siento…-

-No se preocupe…es mi amiga….- susurro chocando su mirada con la de la joven –Su hermana me pidió el favor de venir por ella-

-Entonces ella es la chica nueva…. ¡Hola me llamo Junsu soy tu vecino!- dijo con animo mientras la joven solo le miraba y se alejaba de el, Sho suspiro y Junsu lo miro a el -¿Hice algo malo?-

-No….nada….ella no habla…también me paso lo mismo cuando la conocí….Yong Kim el es Junsu tu vecino no te va a hacer nada…- la joven levanto la mirada, no podía negar que sentía una gran paz junto con aquel chico japonés, no podía negar que sus sonrisas eran como una ola de paz que le llenaba por completo, al menos estando a su lado, podía decir que esa sonrisa sádica ya no le atormentaba en el transcurso del día, lo había descubierto tan solo con el convivir con el.

-No te preocupes….- susurro Junsu mirando a la joven que ahora le miraba fijamente cuando el estaba por decirle algo mas la puerta de aquel ascensor se había abierto sus puertas y los tres salían del mismo -¡Jae! ¡Lo siento amigo tenia que regresar por mis notas! Vámonos rápido- decía el joven con nerviosismo mientras miraba a su amigo.

Jae levanto la mirada cuando aquel aroma lo golpeo como una ola de una fuerte marea, cubrió su boca mientras que Junsu le tomaba del brazo al mismo tiempo que el susurraba ciruelo, se giro y sus temores se hicieron realidad, la chica que caminaba tomada del brazo de aquel joven del ascensor era la que desprendía ese aroma, aquel amigo que sostenía la miro y su mundo se vino a sus pies.

-Himeko….- susurro con terror, vio como la joven se tomaba del brazo de aquella persona, que le regalaba una sonrisa y que con miedo ella le regresaba, vio como se acercaron a ese Ferrari y se acerco a ellos -¡Himeko!- grito con desespero mientras Yong Kim se giraba y lo miraba, sus ojos chocaron y quiso caer al suelo, eran esos ojos profundos los que le taladraban el alma.

Sho tomo a Yong Kim al ver como aquel chico la tomaba de la mano con desespero y le decía una y otra vez aquella palabra, la chica le miraba a terrada y se intentaba separar de el, Yong Kim sintió desespero al verse atrapada entre manos desconocidas, se movió con fuerza pero solo el agarre se hacia mas fuerte, no podía gritar, no podía pedir auxilio, su voz no salía por mas que deseara, pero cuando cerro los ojos sintió como unos brazos la jalaban hacia atrás y le apartaban con brusquedad.

-¡Jae!- grito Junsu tomando a su amigo y alejando al mismo de la joven –¡Lo siento! ¡Lo siento!- decía una y otra vez pidiendo aquel perdón al joven japonés –Mi amigo no esta muy bien desde hace unos meses….perdió a alguien similar-

-Por favor…que tenga cuidado….si no tendré que tener la penosa necesidad de golpearle- dijo con desprecio Sho, era la primera vez que alguien causaba que su corazón se llenara de cólera, subió con cuidado a Yong Kim al coche y después el prendiendo el mismo y avanzando con velocidad alejándose del lugar –Yong Kim…- tomo la mano de una temblorosa chica –Te prometo que nadie te va a volver a tocar…- susurro sobre su mano besando la misma.

Yong Kim cerro los ojos con tranquilidad al sentir esa paz en la voz de Sho, al sentir como seguramente cumpliría su promesa, manejo con cuidado pero presionando aquel volante con furia, a el se le conocía por mantener la calma pero el reconocer aquel rostro le hizo volver a perder la misma, en un alto miro a la chica que iba con sus ojos cerrados, ¿Cómo solo una pequeña persona como ella podía mover todo aquello? Suspiro acomodando aquel ondulado cabello, sonrío y dio avance a su coche.

-¿Quién eres?-

-Me llamo Zadkiel….-

-Que hermoso nombre….pero tu físico no es digno de el…. ¿Acaso es el real?-

-¿Dudas de mis palabras?-

-No…- susurro la joven con una calida sonrisa –Bienvenido a las tierras de Taipei…-

-Gracias….- le respondía con una sonrisa mientras tomaba la mano de aquella joven y besaba su mano

Jae golpeaba con fuerza el pilar de aquel estacionamiento, su alma quemaba con fuerza, había reconocido ese aroma de ciruelos, había reconocido esa presencia que le acompañaba al aroma, miro con furia mientras que aquellos focos del lugar terminaban hechos trizas y las mismas caían sobre el y Junsu, su amigo le miraba con desespero tratando de que se calmara.

-El….el la tiene….el tiene a mi Himeko- repetía con furia una y otra vez mientras que miraba por donde aquel coche se había perdido a lo lejos -¡Tiene a mi Himeko!- grito con mayor furia mientras su rostro se llenaba de odio y cólera cayendo al suelo mientras las alarmas de los otros coches sonaban.

Hyo Ae miro como aquel Ferrari llegaba al lugar a lo lejos, vio como Sho Sakurai se bajaba del mismo y caminaba hacia ella con una cara de intranquilidad, se asusto un poco pero el la tomo de los hombros y sin esperar mucho le comento lo que había ocurrido en aquellos departamentos, la joven directora se altero un poco pero aquel japonés logro calmarla diciendo que no había ocurrido mas y su hermana dormía en el coche.

-Gracias por cuidarla….- susurro Hyo Ae mirando a Sho que le sonreía y se alejándose hacia su coche. Sho abrió con cuidado la puerta de aquel copiloto y la tomo entre sus brazos despertando a la joven, le sonrío como siempre y la bajo abrazando a la misma mientras chocaba su mirada con aquella profunda que le hipnotizaba.

-Un ángel te cuida Yong Kim….- susurro Sho besando aquella frente con mucho cuidado y amor, la joven se sonrojo sin esperarlo pero cerro sus ojos ante esos labios sobre su frente sintiendo aquella paz que solo en sueños llegaba a tener.

-Gracias Sho…..- susurro con su voz de terciopelo sorprendiendo aquel joven que le miraba con los ojos abiertos como dos platos y ella solo le sonrío de nuevo, había podido hablar sin miedo alguno. –Gracias Sho Sakurai – volvía a repetir la joven sin dejar de verle.

-Hablaste….- susurro con sorpresa

-Yong Kim……- susurro su hermana con asombro tras de ambos -¡Hablaste! ¡Hablaste Yong Kim!- la abrazo con fuerza mientras miraba a Sho con lagrimas en los ojos mientras le decía gracias mientras escuchaba la risa de su pequeña hermana.

Esas palabras lograron que el trabajo parara por unas horas, aquella joven había vuelto a hablar de nuevo, poco pero había hablado solo para ellos dos, sonreía de nuevo para su hermana y eso solo le había vuelto loca, sin duda alguna Hyo Ae sabia que con la ayuda de aquel joven de Arashi su hermana volvería hablar completamente, la miro habían sido solo dos palabras y una risa…pero era un gran avance, la abrazo de nuevo con fuerza acariciando su cabello con una infinita felicidad.


1 comentario:

  1. AHHHHHHHHHHHH!! YO GRITE COMO LOCAAAAA!!
    hahahahaha... mi baby mustang t amoo!! ♥ Ya veras mividaa algun diaa te tendree ToT

    Hahaha loool yo see quien es ese del mercedes!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! XDDDD

    chiquitoo me lo violoo hahahaha xD

    swadasddsafdsa... t juro k senti terror x lo de jae..!! es como tan genial imaginarlo asii noonoo ke lool!! XD

    Oooowww Marie te kedoo cool el segundo capi!!! *0* Damee mass babeeee hahahahaha XD gimme lemon nee?? 8D tk!! *0*

    ResponderEliminar